Como
abrir una puerta
Nos hace falta: una
puerta (objeto cortado de forma rectangular, normalmente de madera) y los accesorios
para facilitar la acción (la manija o el pomo, etc.). No se necesita un lugar
concreto.
La puerta, uno de los
inventos más comunes y útiles que ha creado el hombre. Esta, es capaz de
separar dos lugares totalmente diferentes. En realidad, no es una cosa
indispensable, ya que puedes cruzar de un lado a otro sin ella. La gente la
suele utilizar en viviendas (edificios construidos expresamente para habitarlos),
fabricas (edificios que, diferente de las casas, solo sirven para trabajar en
ellos), etc. Todos los edificios en general.
En fin, la gente la usa
también para tener un poco de intimidad.
Procedimiento: Primero,
tendremos que conseguir el principal objeto, la puerta. Hallar las medidas del
hueco donde habrá la puerta. Después montarla con la ayuda de las bisagras
(pequeño, pero importante artilugio hecho de metal o plástico, su forma se
adapta según el objeto al que apoya. Su función es permitir el movimiento de la
puerta). Y finalmente, decorarla con cerrojos (objeto cilíndrico, normalmente
hecho de zinc. Se ocupa de prohibir el movimiento de la puerta), mirillas
(agujero desde donde se puede ver el exterior, o al revés) y manijas (objeto
que ayuda en la acción de abrir la puerta).
Pero, de poco servirá
si no sabes cómo utilizarla. Apoyamos la mano sobre la manija o el pomo (la
mano, derecha o izquierda, puede variar según la posición del objeto), si es la
manija tan solo es tirar hacia abajo, si es el pomo hay que girar siempre hacia
dentro. Cuando oyes un “clic” querrá decir que el cerrojo se ha quitado y que
la puerta es libre de hacer el movimiento. Finalmente, solo tienes que empujar
hacia adelante.